Yahuda Ha-Levi

Mi tierra es donde ha vivido mi alma

Este símbolo de la España sefardí encontrado en el barrio judío de Segovia, ahora es el símbolo que muestra en las calles de Córdoba los lugares de interés judíos de la ciudad


 Jueves 31 de enero de 2019,


Yehuda Ha-Levi fue uno de los mayores poetas y médicos judíos de su época, el siglo XII en Al-Andalus, que por entonces llegaba hasta Toledo, donde él vivía. Mientras Europa estaba inmersa aún en el medievo cultural, en Al-Andalus la cultura florecía creativamente en manos de judíos, cristianos y árabes. Nadie supo lo que motivó a Ha- Levi a abandonar Sefarad (España) para intentar llegar a la tierra prometida de sus ancestros, Jerusalén. Él invirtió el sentido del exilio, un concepto muy cercano al judaísmo.


Halevi, un judío andaluz del s.XI escribió más de 800 poemas y se considera como uno de los grandes poetas del judaísmo. Su obra se apropió de la gramática y de la retórica árabes que tan bien se prestaban al ritmo y a la melodía de la poesía, ya que el hebreo se había convertido para él en una lengua dura y estática que perdió a lo largo de dos siglos su vivacidad y capacidad de expresar con belleza sentimientos de amor humano o divino. Sus poemas tardíos son en su mayoría himnos de alabanza a Jerusalén y al retorno del exilio. Rechazó con vehemencia la relación entre la filosofía y la religión, entre la fe y la razón, pilares del florecimiento del "renacimiento" de Al-Andalus. Su gran testamento es el Libro de los Khazares o el Libro de la Refutación y de la Prueba: Sobre la Fe Humillada - o Sefer Hay-Kuzari en su traducción hebrea.

La península brillaba con su amor por la sabiduría y la belleza. A sabios y artistas cristianos, judíos y moros les unía el objetivo de recuperar la sabiduría griega arabizada y transferirla a la lengua franca, una lengua que pudieran hablar en común. Tratados de matemática, medicina, astronomía, filosofía platónica y aristotélica reorientada por el neoplatonismo y por la lectura árabe y judía. Un renacimiento en el que lo ideal, representado por Da Vinci, ya estaba presente en científicos-filósofos-poetas como Avicena, Averroes, Maimónides, Ibn Gabirol, Samuel O Nagid, Moisés Ibn Ezra y Yehudah ben Samuel Há-Levi o Yehuda (Judah)

Nacido en el norte cristiano, considerada por los andaluces como una tierra de brutos de mente y de espíritu que vivían en la parte árabe de la península, Ha-Levi salió de la ciudad de Tudela para Todelo y de allí para Granada. Fue producto de una generación modelada según la inspiración enciclopédica de la filosofía hebrea y griego-islámica.

Misteriosamente, en su madurez, renegó de la cultura de convivenica e influencia mútua entre los Pueblos del Libro que permitió el florecimiento de toda una generación de intelectuales. En 1140, próximo a los 70 años, decidió partir para Jerusalén, en la época en la que la ciudad santa estaba inmersa en el caos con la llegada de los cruzados. Antes hizo una parada en Egipto y permaneció algún tiempo en Alejandría aunque no hay registro histórico y objetivo de que logró alcanzar su deseo de llegar a Palestina.


III. El espejo

Él me miró con amor.

Mis brazos entrelazados en su cuello

Y en el espejo de mis ojos, ¿qué imagen encontró?

Sobre mis ojos oscuros

el apretó sus labios con un suspiro raro de pasión

No fueron mis ojos lo que besó,

fue su imagen reflejada

(foto:By Javi Sánchez-Blanco - Own work, CC BY-SA 4.0)