Un recorrido por la historia del VIAJAR

Berlín, diciembre 2018

Hasta el 10 de febrero del año que viene, puedes darte un paseo por la historia del viajar, desde los álbumes de fotos, la creación de mapas o la literatura de viajes hasta el viajar como negocio y fenómeno de masas. Esta es la manera que encontró la Biblioteca de Arte de Berlín para celebrar sus 150 años de existencia. La Kunstbibliothek es una biblioteca-archivo que incluye todo tipo de artes, la fotografía, el retrato, el diseño gráfico..., y si hay algo que envuelva todas ellas es esa fuente de movimiento y descubrimiento que es hacer un viaje. Es especialmente interesante enfrentarse a los distintos niveles de curiosidad que ha sufrido esta actividad desde sus inicios y conocer la historia de la humanidad a base de descubrirnos unos a otros.


Fundada en 1868, esta biblioteca entraña la investigación y colección de arte de todos los museos de Berlin abarcando tanto las técnicas científicas como artísticas de las distintas disciplinas: fotografía, arte, diseño gráfico, arquitectura o moda. Con este contenido, pasear por cualquiera de sus edificios es pura inspiración. Como la biblioteca pertenece al Kulturforum, tuvieron que encontrar una temática en común que compartieran tanto los museos de diseño gráfico, como el de los retratos o el de artesanía y diseño industrial. El denominador común resultó ser una de las temáticas preferidas de todos los tiempos: VIAJAR.

El viaje empieza en orden alfabético desde la A de Álbum a la Z de Ziel (destino) Las letras en la pared se suceden como escalas siguiendo un recorrido en el azul cielo de los espacios por una sala más bien pequeña pero visulamente riquísima. Como un trayecto más, el recorrido es un abecedario de lo elementos que han definido el viajar desde el principio de nuestra historia. Y es que viajar es así, contiene todos los componentes que nos definen como civilización, es inevitablemente interdisciplinar, ha inspirado crónicas históricas, modelos literarios, infraestructuras de ingeniería, cuentos de viajes inventados a destinos inexistentes, pero también el desarrollo de la pintura antes que la fotografía, y ha marcado la forma de relacionarnos con el mundo.

El A,B,C del Viajar no es sólo un desglose de la lista de cosas necesarias para una viaje, como un mapa o un tour, también es un viaje en el tiempo a la relación diferente que teníamos en los siglos anteriores con los lugares. El cuidado de nuestros recuerdos es uno de los primeros contrastes que despierta esta exposición. Desde la primera letra A, de "Álbum" donde vemos una recopilación cuidadosamente descrita de las fotografías y dibujos de un viaje de novios en el s.XIX, ya te obliga a reflexionar sobre adónde se ha ido nuestra paciencia y esa creación del recuerdo como souvenir no público sino privado. Te das cuenta de cómo viajar era antes una experiencia más privada que expositiva.

La relación con el lugar se atrapaba antes a base de esbozos en carboncillo, intentando llevarse a casa un espacio y no cederlo al olvido, pero también por medio de los primeros videos, las crónicas de viaje desde el imperio egipcio en el 2500 a.C, o el arte de crear mapas tanto de ciudades como de continentes. Y ya en el s.XX, los carteles de viaje como reclamo publicitario donde el diseño gráfico tiene un papel muy importante, la estética de la aviación, la influencia de viajar en la música y en la moda o la insaciable necesidad de ir adonde aún no se ha llegado, quedándose el mundo pequeño y tratando de conquistar otros planetas.

Sin embargo, la visita al Kulturforum también es un viaje estético y arquitectónico, tan espacioso que parece que han olvidado decirte que van a cerrar, por donde te sientes como en una película de Kubrick llegando de un espacio vacío a otro, y donde perfectamente puedes acabar por error en una sala llena de esbozos de Rembrandt. Forma parte del recorrido, el factor sorpresa de lo inesperado.