En la orilla, una novela incómoda

de Rafael Chirbes


"Los hombres somos animales extraños, pensamos con lógica distinta a como sentimos y demasiadas veces lo que sentimos se opone a lo que necesitamos, el amor, la pasión, ésos son los sentimientos, o, por qué no, el odio, pueden llegar a ser nuestra ruina, y avanzamos hacia ella a sabiendas, pero necesitamos seguir haciéndolo, y nadie sabe explicar por qué eso es así. " p.77


Rafael Chirbes era un autor español nacido en Valencia en 1949 que adquirió gran reconocimiento sobre todo en la etapa final de su carrera y después de su muerte en 2015. Sus relatos tenían en común una visión intimista y realista de la sociedad española y un perfilador de carácteres marcados consciente o insconscientemente por los sucesos políticos de la historia de España del s.XX.


Su novela En la orilla le brindó un gran éxito y le proporcionó como autor un mayor eco en el mundo literario. Se trata de un libro duro y en ocasiones sórdido y difícil. Chirbes siempre resulta una liberación dolorosa. No se puede leer sin sufrir un poco con la crudeza de sus palabras, pero detrás de la bofetada hay un esfuerzo por desempolvar la justicia y la sensibilidad de los más desafavorecidos, de los supervivientes de la Historia. La misma experiencia se experimenta con La buena letra o La larga marcha, libros imprescindibles sobre la posguerra y la Transición.


Esta novela narra la relación de Esteban con su padre durante los años de la crisis económica que comenzó en el 2008 y que España, como otros países, sufrió severamente. En el libro, se presenta nuestra sociedad dominada por seres humanos avariciosos, oportunistas y egoístas y a su vez víctimas de sí mismos. Con maestría en su descripción y sus referencias, se reconoce qué tipo de perfil fue el de los autores que alimentaron una crisis económica que más tarde se supo previsible y que fue ejecutada por los mismos que permitieron el "pelotazo immobiliario" con la correspondiente explotación, desigualdad económica y social en diferentes sectores que tal dinámica desencadenó. Pero al mismo tiempo en la relación de Esteban con su padre y en sus diferentes recorridos vitales, así como en las historias individuales de los amigos del bar con quienes pasa la tarde jugando al dominó, asoma la Guerra Civil española y cómo sus vencedores y vencidos han avanzado presentes en el tiempo hasta nuestros días.


Rafael Chirbes es uno de los autores que dotado de una libertad irrefrenable e independiente, describe sin tapujos ni voluntad harmónica las peores cualidades del hombre, retratando un perfil de persona sólo atraído por el valor del dinero y de los privilegios. La desesperanza impera en los personajes de la novela, los valores humanos son tan abandonados como maltratados con la excepción del personaje de Liliana, una inmigrante colombiana encargada de cuidar al padre de Esteban. Esta mujer representa el único personaje que emite luz, extranjera y ajena a toda la realidad española, ella vive muy presente en el recuerdo de su país y de su gente tanto de los que murieron como de los que siguen vivos y es feliz con lo que tiene. Ella es la que consigue despertar siempre la ternura y la humanidad de Esteban, que sólo en esos momentos nos causa simpatía al reconocer en él un atisbo de humanidad.


El discurso está construido con todo detalle de la vida oscura, marchitable y sórdida donde a veces no asoma ni la más mínima posibilidad de luz; la podredumbre y el estancamiento de las décadas queda reflejado simbólicamente en el pantano que linda con Missent, el pueblo ficticio donde se desarrolla la historia. Pantano de aguas viejas que acumulan los residuos generados por la historia de España, muertos, cemento, contaminación...


Durante la crisis la revisión de la gestión política española se puso en tela de juicio, y con ella la historia de la Transición o de la Guerra Civil. Es en este contexto que las novelas de Chirbes empezaron a suponer una visión interesante de lo que ha caracterizado la educación y la transmisión de la Historia en España: el olvido. El olvido de la guerra, el olvido del origen de ésta y el olvido del poder de influencia de la oligarquía que desde la Transición reina la política española hasta nuestros días.


Chirbes se ha visto como un autor necesario, tanto desde el punto de vista de la crítica internacional que vio en él un contradiscurso al pacto de silencio. Creador de un mensaje libre y honesto que existía finalmente tras muchos años de silencio. Así como por su forma de plantear el recuerdo y el discurso despojado de lo correcto. También ha sido celebrado desde la crítica nacional, sobre todo por aquellos críticos, lectores y autores que menos se identifican con el discurso más extendido, el llamado oficial, de lo que fue la historia de España en el s.XX. Chirbes ha conseguido desmaquillarnos las otras realidades calladas y olvidadas de esa historia. Su estilo crudo, claro, extremadamente cercano y psicológico resuena en el lector aún después de leerlo.