No dejemos que envejezcan


 Noviembre y diciembre 2018,


Aunque hay muchísimo imaginario, películas, libros, historias que conocemos, sobre la Segunda Guerra Mundial, este es el año de la Primera Guerra Mundial. El noviembre pasado se cumplieron los 100 años del fin de la llamada Gran Guerra (claro, no sabían que era la primera de dos) pero también de la revolución de 1918 que llevó a Alemania al fin del imperialismo monárquico de Guillermo II y a la democracia parlamentaria (esta es la razón por la que no hay monarquía en Alemania). Cuatro años de desgaste,  la derrota clara del Imperio alemán y la tensión social entre la dignidad del nacionalismo colectivo y la dignidad personal de los trabajadores, fueron las causas de la tensión creciente que acabaría en revolución. Berlín ofrece dos exposiciones sobre estos hechos, una histórica y otra artística, como siempre, de la mano. Y Desayunos y Postales aún te da dos ideas para un viernes de Netflix & Chill.



El detonante de la revolución de 1918: en la ciudad marítima de Kiel (al norte de Alemania)a pesar de tenerlas todas para perder la guerra las autoridades militares dieron la orden de salir al mar del Norte y luchar por última vez contra los británicos como último gesto victorioso y honrar la gloria alemana ¿Qué pasó? Se negaron todos los marinos de la flota. Este motín se extendió a toda Alemania y forzó la abdicación del káiser Guillermo II. Como tuvieron miedo de desencadenar una Guerra Civil entre aristócratas y socialistas, estos bandos se tradujeron en una democracia y en la Constitución alemana, ambas cosas duran hasta hoy.

En Berlín, lugar protagonista de la Gran Guerra, se pueden ver dos exposiciones este final de año:

* Los 100 años de la revolución de 1918 que llevaron a Alemania a la República de Weimar, organizada por Kulturprojekte Berlin. Una exposición esparcida por toda la ciudad con 100 lugares distintos que marcaron la revolución y sus 100 historias correspondientes.

* En la Berlinische Galerie sobre el grupo artístico llamado: Noviembre, que aunque con este nombre, en realidad se fundó el 3 de diciembre de hace 100 años. Un grupo donde se juntaron los expresionistas del grupo Die Brücke, algunos futuristas italianos, otros del grupo Dadá y los miembros de la Bauhaus. Arquitectos, pintores, científicos, compositores... todos ellos aportaron su manifiesto artístico y cultural hacia el que querían dirigir la historia de su país por medio del arte. Entre ellos reconocemos algunos nombres familiares como Kandinski, Paul Klee o arquitectos como Mies Van der Rohe, que los barceloneses lo conocerán por la conocida silla barcelona y por tener una de sus casas-museo en la ladera de Montjuïc.  Eran conocidos todos por ser revolucionarios, por su estilo cubista, su disciplina y por exponer siempre juntos hasta la llegada del nazismo. Entre 170 nombres sólo figuran los de 4 mujeres, que no han transcendido en la historia (o no las han dejado trascender).

Un dato: en España, estaban muy decepcionados de no participar en la Gran Guerra, eso añadía neutralidad y falta de nacionalismo a nuestro país.

¿Qué podemos ver los viernes de Netflix and Chill?: podemos volver a ver películas como la inteligentísima y emocionante Senderos de gloria de Stanley Kubrick, una película sobre la Primera Guerra Mundial con un Kirk Douglas que parece ser el único en darse cuenta del desastre y que nos recuerda que en el 2018 el autoritarismo y la banalización del mal sigue siendo de actualidad. Y por último, muy pronto podremos ver en los cines el documental de Peter Jackson sobre la Primera Guerra Mundial en el que el director del Señor de los anillos ha restaurado y coloreado más de 100 horas de películas mudas sobre la Gran Guerra, ¿te parece aburrido? Por favor espera, mira este tráiler:

They shall not grow old, de Peter Jackson