Los estudios de mercado

Emancipar la imagen de la mujer desde la publicidad



En Berlín se puede ver un anuncio con una frase en grande que dice: "si tu producto fuera bueno no necesitarías sexismo para venderlo" y me llevó a pensar en toda esta historia de hacer un producto según su perfil de comprador en los estudios de mercado. Si así funciona el mundo no tenemos potestad para cambiar las cosas. Puede ser que interese a la economía que todo el mundo se sienta inseguro y esté constantemente en la búsqueda del consumo de algo que le haga sentir mejor pero precisamente las revistas que van de progresistas y de luchar contra el sistema emanzipando a su lectora, son las primeras que está ofreciendo contenidos pagados por las multinacionales para aparecer entre sus páginas. Es imposible así educar fuera de las estadísticas. Si sólo vendemos con el fin de estar siempre joven y sexy luego vienen los traumas de envejecer o no tener pareja como un castigo y una culpabilidad.

 Al menos es cierto que las revistas femeninas ya han dejado de publicar dietas y han empezado a incluir perfiles variados, pero siempre lo hacen "como denuncia" en vez de hacerlo ¡porque sí! ¡con naturalidad!. Este mes en las revista alemanas Harpers Bazaar aparecen dos entrevistas a dos supermujeres: Susan Sarandon y Yoko Ono. Aún así hay una tendencia que proviene sobre todo de EEUU y que las grandes casas de moda (Karl Lagerfeld de Chanel) les encanta practicar, que es escogiendo como imagen a la hija más joven de las celebrities, como la hija de Vanessa Paradis, ahora ya desbancada por la hija de Cindy Crawford, una niña a la que tal vez le vino la regla por primera vez hace dos años y con la que todas las mujeres que vean el desfile de Versace o Chanel y que tengan entre 18 y 50 años SE TIENEN que identificar...

Olvidamos que la fuerza está en el aura de la personalidad, fíjate en Annie Hall, creó un estilo que más de una mujer que se identificara con su libertad y su ingenio copiaría... desde las más jovencitas hasta las más mayores. Si se usan figuras femeninas inspiradoras de cualquier edad no hay que recurrir constantemente a una juventud, casi niñez, que nos queda más que lejos y que a mí personalmente me recuerda a todo menos a la Libertad.

Puede que haya que empezar a incentivar la creación de perfiles para los que se dirige un producto, en vez de seguir perfiles. Es algo que Dove ha hecho estupendamente. Esta marca de jabones hace una labor de conciencia social desde hace diez años que lleva a todos los países. En la web francesa, Dove se encarga en caso de solicitarlo, de hacer charlas escolares para hablar ante los niños sobre la importancia de quererse tal como somos y sacar todo el potencial que tenemos. Y este es el gozo que da la web alemana:

No nos hemos dado cuenta, pero han querido que la vida y aspiraciones de toda mujer se adaptara a ser igual a las demás y luego dicen que somos la generación que más tiene y la más deprimida. Claro, tenemos el historial más largo desde el inicio del consumo de masas, de sentirnos la imagen equivocada.

Clarissa Pinkola Estés lo expresa estupendamente en este texto:

"El cuerpo es un ser multilingüe. Habla a través de su color y su temperatura, el ardor del reconocimiento, el resplandor del amor, la ceniza del dolor, el calor de la excitación, la frialdad de la desconfianza. Habla a través de su diminuta y constante danza, a veces balanceándose, otras moviéndose con nerviosismo y otras con temblores. Habla a través de los vuelcos del corazón, el desánimo, el abismo central y el renacimiento de la esperanza.

El cuerpo recuerda, los huesos recuerdan, las articulaciones recuerdan y hasta el dedo meñique recuerda. El recuerdo se aloja en las imágenes y en las sensaciones de las células. Como ocurre con una esponja empapada de agua, dondequiera que la carne se comprima, se estruje e incluso se roce ligeramente, el recuerdo puede surgir como un manantial.

Reducir la belleza y el valor del cuerpo a cualquier cosa que sea inferior a esta magnificiencia es obligar al cuerpo a vivir sin el espíritu, la forma y la exultación que les corresponden. Ser considerado feo o inaceptable por el hecho de que la propia belleza esté al margen de la moda actual hiere profundamente el júbilo natural que es propio de la naturaleza salvaje.

Las mujeres tienen buenos motivos para rechazar los modelos psicológicos y físicos que ofenden el espíritu y cortan la relación con el alma salvaje. Está claro que la naturaleza instintiva de las mujeres valora el cuerpo y el espíritu mucho más por su vitalidad, capacidad de reacción y resistencia que por cualquier detalle de su aspecto. Lo cual no significa rechazar a la persona o el objeto que es considerado bello por algún segmento de la cultura sino trazar un círculo más amplio que abarca todas las variedades de belleza, forma y función.

Experimentar un profundo placer en un mundo lleno de muchas clases de belleza es una alegría de la vida, a la cual todas las mujeres tienen derecho. Aprobar sólo una clase de belleza equivale en cierto modo a no prestar atención a la naturaleza. No puede haber un solo canto de pájaro, una sola clase de pino, una sola clase de lobo. No puede haber una sola clase de niño, de hombre o de mujer. No puede haber una sola clase de pecho, de cintura o de piel.

Los severos comentarios acerca de la aceptabilidad del cuerpo crean una nación de altas muchachas encorvadas, mujeres bajitas sobre zancos, mujeres voluminosas vestidas como de luto, mujeres delgadas empeñadas en hincharse como víboras y toda una serie de mujeres disfrazadas. Destruir la cohesión instintiva de una mujer con su cuerpo natural la priva de su confianza, la induce a preguntarse si es o no una buena persona y a basar el valor que ella misma se atribuye no en quién es sino en lo que parece. La obliga a preocuparse y colorear todo lo que hace, planifica y espera. En el mundo instintivo es impensable que una mujer viva preocupada de esta manera por su aspecto.

Un mujer no puede conseguir que la cultura adquiera más conciencia diciéndole: "Cambia."Pero puede cambiar su propia actitud hacia sí misma y hacer que las proyecciones despectivas le resbalen. Eso se consigue recuperando el propio cuerpo, conservando la alegría del cuerpo natural, rechazando la conocida quimera según la cual la felicidad sólo  se otorga a quienes poseen una cierta configuración o edad, actuando con decisión y de inmediato recuperando la verdadera vida y viviéndola a tope. Esta dinámica autoaceptación y autoestima son los medios con los cuales se pueden empezar a cambiar las actitudes de la cultura."

Espero que escribir sobre ello también nos aliente mínimamente. De momento los contenidos de esta página no están prostituidos.