Lecturas de verano

Lunes, 17 de junio

Llega un momento en la vida en que te das cuenta de que tuviste infancia y tuviste veranos. Miguel Delibes lo refleja perfectamente en El Camino, novelita ambientada en un pueblo de la posguerra (Molledo, Cantabria) donde Delibes pasó los veranos de pequeño. En un verano condensa lo que es la naturaleza, la fauna, la vida y la muerte reuniendo todas las impresiones de Daniel El Mochuelo. Y si las bicicletas son para el verano, los libros también. En las horas y los días de descanso los libros son viajes imaginarios en los que puedes intercalar dos vidas, la tuya y la vida de un libro que se va desvelando. He reunido tres libros que leí el año pasado durante el verano que me llevaron con un brisa atlántica a una redacción de  Lisboa en los años 30, a un jardín del Mediterráneo de la Costa Brava en los 50 y a un largo periplo por el Egeo para llegar a Ítaca. Como en la Odisea y en la vida, no tengas prisa por llegar a Ítaca, lo importante es el viaje.