Costura y Alta Costura

La exquisitez de la Alta Costura, todos los secretos de esta institución

Julio 2018,


Un año más se presenta en julio la colección de Costura en París, una de las dos colecciones del año. Pero ¿qué diferencia la Costura de la Alta Costura? Con Napoleón III (el nieto del famoso emperador Napoleón 1º) París se transformó en la ciudad de la luz y desde ese momento la capital de Francia se convirtió en un punto de atracción para el talento. Aunque con María Antonieta ya había costureros exclusivos que creaban moda con la misma ambición que la arquitectura y la pintura, no fue hasta esta época que un inglés: Charles Frederick Worth, instalado en la capital, empezó a ser reconocido por su perfeccionismo, su originalidad a la hora de comercializar su trabajo y sus exigencias para defender piezas únicas. Con él nacieron los desfiles, ¡mostrar la ropa en una muñeca viva! , y también el concepto de la colección. En este tiempo se inauguró el centro comercial de París: Au Bon Marché, que sigue activo. El Sr. Worth creó en 1868 la Cámara Sindical de la confección y de la costura para señoras y señoritas, destinada a proteger a sus miembros de las copias y a durar hasta nuestros días.



Qué es la Alta Costura

El término nace en 1880 y se trata de la creación y el diseño en su más alta expresión. Para los diseñadores supone el campo donde pueden dejar volar su imaginación y expresarse de la forma más onírica posible. Para las marcas, es una fuente de inspiración como ninguna otra. Tras este trabajo se encuentra la supervisión del Ministerio de Industria francés, ya que la Alta Costura es un bien nacional protegido por la ley francesa y como tal, debe cumplir una serie de requisitos. A día de hoy, sólo 14 diseñadores tienen el permiso de autodenominarse haute couturiers.


Qué hay que saber de la Alta Costura:


1- El criterio de selección data del 1945

En su origen implicaba presentar 50 diseños por temporada, creado por un diseñador permanente, a mano, y con modelos, 20 trabajadores que trabajan desde un atelier situado en París y un número mínimo de patrones presentados normalmente también en París. En 2001, se modificó un poco esta norma, los modelos que se presentaron pasaron de 50 a 25 por temporada (enero y julio) y aunque no se consigan satisfacer todas las condiciones, al final la Cámara Sindical de la Alta Costura puede decidir quién es apto. Cada año esta Cámara invita a algunos diseñadores extraoficiales a realizar colecciones de Alta Costura, pero no pueden utilizar el nombre de Alta Costura sino el de Couture. En dos años de trabajo duro pueden convertirse en miembros de la Alta Costura.

2- La lista oficial

La lista oficial contiene 14 diseñadores franceses y extranjeros indistintamente como Chanel (Karl Lagerfeld), Valentino (Pierpaolo Piccioli), Christian Dior, Giorgio Armani, Jean Paul Gaultier, Stéphane Rolland y Giambattista Valli. Y muchos no están basados en París como Valentino, Versace, Elie Saab, Armani o Giambatista Valli.

3- Las eternas horas de trabajo para una sola pieza

Todas las piezas se realizan con la mínima intervención de la máquina de coser. Una pieza puede llevar entre 150 y 6.000 horas de trabajo. Desde un simple vestido o traje hasta un vestido de gala con decoración incrustada a mano y puede costar entre 9.000€ y un millón

4- Los clientes están cambiando

El 25% de los clientes tienen entre 20-30 años mientras que sólo el 35% tiene más de 40. Esta es la razón por la que las grandes casas de costura se están adaptando al lenguaje millenial que quiere traer el lujo a lo informal. Las Maisons tiene que encontrar el equilibrio entre sus rasgos propiamente oficiales y el lenguaje milenial. Atrás quedó la mística y la discreción de comprar en la Alta Costura. La nueva clientela son hijos de hombres de negocios, cantantes, famosos, actrices, bailarinas de ballet, editores de moda o bloggers y provienen del Oriente Medio, China e India.

En los años 40 cuando Dior creó el New Look, el número de clientes de Alta Costura en el mundo era de unos 20.000. Hoy en día esa cifra desciende a los 4.000 pero suelen comprar muchísimo más. Karl Lagerfeld asegura que si antes un cliente compraba 5 vestidos de Alta Costura, el cliente de hoy compra entre 20 y 40. Mientras que la Alta Costura era antes un capricho de las señoras más mayores, ahora está viviendo un cambio generacional.

Estos son algunos diseños de la colección Couture y Haute Couture 2018

                     Alexander Vauthier (me encanta el detalle del sombrero)

Alexis Mabille (un descubrimiento para mí)

                   Armani                                                                                       Dior

Giambatista Valli, JPGaultier, GuoPei, Ralph and Russo y los dos últimos de Zuhair Murad

Para saber y ver más, os recomiendo dos documentales: "¿Qué es la Alta Costura?" en su momento mostrado en el canal Arte, del director Loïc Prigent. Y el de Pertegaz disponible en rtve a la carta.

La realidad es que para la gran mayoría de las mujeres la Alta Costura es belleza que no se puede tocar ni siquiera ver, por lo tanto es Arte, como toda la moda que no se puede comprar y que las revistas clasifican como Moda. Viendo estas fotos nadie diría que el vestido más barato cuesta 9000 euros, siempre quedará nuestra modista de confianza para hacernos algo parecido e ir igualmente divinas. Y soñar, que es gratis, llevó a Audrey Hepburn en Sabrina, la hija del chófer de los Larrabee, a París donde cambió su perspectiva de vida completamente, y de allí a NY, donde una noche vestida de Hubert de Givenchy conocería por fin a David Larrabee ¡Lo que hace un vestido!

todas las fotos son de Vogue UK