90 años de Karstadt Hermannplatz

Miércoles 4 de diciembre 

Hace unos días andaba buscando un lavabo en El Corte Inglés versión alemana, llamada Karstadt, y di con el último piso donde suelen estar esas cafeterías ignoradas por todos pero ciertamente subestimadas porque tienen unas vistas estupendas. El caso es que yo buscaba un lavabo y di con una exposición sobre el edificio Karstadt donde me encontraba, era como una broma porque es uno de los edificios más feos que hay en Berlín, pero la exposición se remontaba a su historia y es así cuando todo comenzó a ser interesante. El armatoste de acero y cemento donde me encontraba era la reencarnación de un imponente edificio de los años 20 que aparecía en la prensa de la época con aire de fotograma de Fritz Lang. Torres con luces en vertical apuntando hacia el cielo. Allí estaba la maqueta y fotografías de la inauguración, recortes de prensa en blanco y negro; pura elegancia de los años 20. Su incendio después y el edificio bombardeado por la guerra cambiaron el destino de la construcción. Dicen que era un lugar de reunión emocionante, allí viajaba hasta el berlinés más perezoso para entrar en la modernidad. Nada queda de eso ya, ahora ese edificio es lugar de paseo para los jubilados y los vecinos del barrio, adaptado todo a su gusto y función. Pero al salir de la exposición de cartón-piedra ya bajé las escaleras con otro tipo de aprecio por ese lugar.